Dinero que va y viene

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Lecturas cruzadas sobre la influencia de la crisis económica internacional sobre el mercado del arte siguen llegando desde el hemisferio norte. Ya dediqué un par de comentarios a este tema, acá y acá, por ejemplo, pero no deja de impresionarme la centralidad que ha tomado el asunto, en el sentido de que, al menos en Inglaterra y los Estados Unidos, parece que lo realmente importante de una obra de arte es cómo se comporta el mercado financiero en el que ella es susceptible de alojarse.

Así las cosas, paso a continuación el parte de las últimas transacciones y especulaciones, cuyo carácter económico no impide que sean descriptivas del momento que vive la producción artística.

El Daily Mail de Inglaterra reporta que “los super ricos invierten su dinero en arte y joyas” debido a que estos bienes tangibles son inversiones más seguras en estos tiempos que los bonos o las acciones. El periódico sostiene que “según Merrill Lynch y Cap Gemini, las personas de alto poder adquisitivo (los ‘HNWI’, de acuerdo a sus siglas en inglés) incrementaron sus gastos en arte a un 25% sobre el total de sus inversiones, cuando hasta la crisis financiera de 2006 ese porcentaje era del 20%”.

The economist, por su parte, señala en un artículo con bastantes más aristas que el comentario del Daily Mail que la situación no es tan lineal. El boom, afirma, ya se habría terminado y sólo algunos artistas seguirían cotizando muy alto en el mercado financiero. Algunas cifras que llegan desde Londres y que apoyan el punto: la Noche de arte contemporáneo de Sotheby´s recaudó hace unos días un total de 25.5 millones de libras, apenas un cuarto de la cifra alcanzada un año atrás. Del mismo modo, las ventas de la Noche de arte de posguerra y contemporáneo de Christie’s descendieron a 19 millones de libras, contra los 86.2 millones de 2008.

La nota detalla además que los precios de las obras de Andy Warhol, Jeff Koons, Damien Hirst y Richard Prince, “los artistas más asociados con el boom”, cayeron considerablemente desde el año pasado. En el caso particular de Prince, por ejemplo, obras similares de su autoría se vendieron en 2005 por U$S 1.024.000, en 2008 por U$S 7.500.000 y, el jueves pasado en Christie´s, en U$S 2.800.000.

¿Qué relevancia tienen estos datos y cifras escandalosas al momento de evaluar una obra de arte? Posiblemente, poca. No por eso dejan de constituir un documento sobre la situación actual del arte.